Jueves, Diciembre 3, 2015

DEJO IR LIBREMENTE Y PERMITO QUE DIOS SEA DIOS EN MÍ.

Una de las palabras claves en la frase “dejar ir y dejar a Dios actuar” es “dejar”. Dejar ir significa dar un paso con fe. Si estoy acostumbrado a depender de mí mismo, este acto puede sentirse más un salto que un paso.

Tomo tiempo ahora para descansar y estar con Dios. Dejo ir la necesidad de estar en control. Recuerdo que no tengo que saberlo ni hacerlo todo. No tengo que estar a cargo; puedo descansar y sólo ser. ¡Qué sentimiento tan liberador! Qué consuelo me brinda saber que no tengo que hacer nada solo. Existe una Presencia obrando en mi vida —guiándome, bendiciéndome y apoyándome a cada paso. Dejo ir y permito que Dios sea Dios en mí.

Cada uno debe vivir según los dones que el Señor le ha dado, y tal como era cuando Dios lo llamó.—1 Corintios 7:17