Jueves, Diciembre 18, 2014

ELOGIO A OTROS Y A CAMBIO SOY BENDECIDO.

Los niños resplandecen cuando son elogiados por sus padres, maestros y seres queridos. Brillan con orgullo cuando se les dice que han hecho algo bien o cuando son reconocidos por sus talentos. Aunque ahora soy adulto, reacciono de la misma manera cuando soy elogiado —experimento una sensación de orgullo cuando otros reconocen mis habilidades.

Puedo proporcionar satisfacción a los demás al elogiarlos para que ellos también sientan el resplandor del logro y del aprecio. Hoy hago el esfuerzo consciente de alentar genuinamente a los demás. Señalo sus puntos fuertes y reconozco sus habilidades. ¡Todos disfrutamos cuando nuestra singularidad y nuestros dones son apreciados!

Aclamen al Señor, hombres buenos; en labios de los buenos, la alabanza es hermosa.—Salmo 33:1