Jueves, Diciembre 10, 2015

¡SOY LIBRE!

Puede que haya creído que obstáculos bloqueaban el logro de mis metas. Quizás haya pensado que una persona o circunstancia me impide llevar la vida saludable y satisfactoria que deseo. Si tales pensamientos surgen, me dirijo a mi interior. En oración, reconozco la verdad de que Dios es mi fortaleza. No existe persona, lugar ni cosa que puedan impedir mi bien. ¡Soy libre! ¡Soy ilimitado!

Con esto en mente, enfoco mis pensamientos de nuevo en mis metas y sueños. Veo el próximo paso en mi camino y lo doy. Dejo ir cualquier idea falsa acerca de impedimentos, sabiendo que desaparecerán a medida que mi conciencia aumenta. Soy libre para seguir las ideas divinas y manifestar mi mayor bien.

El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido para proclamar buenas noticias a los pobres … proclamar libertad a los cautivos.—Lucas 4:18