Jueves, Agosto 7, 2014

A MEDIDA QUE EL GOZO LLENA MI CORAZÓN, LO COMPARTO CON EL MUNDO.

El gozo que siento en mi corazón puede tener un efecto sorprendente en mi vida. Cuando permito que éste se exprese, mi cuerpo responde con fortaleza y vitalidad, mis interacciones se llenan de energía y significado, y mi lugar de trabajo es transformado de rutinario a un ambiente creativo y próspero.

Friederich Schiller consideró que su poema “Oda a la alegría” era un fracaso. Pero estas palabras de gozo inspiraron la novena sinfonía de Beethoven, la cual es utilizada en las películas para elevar el nivel de expectación y ha sido adoptada como el himno de Europa. Al contemplar la alegría de mi corazón y las muchas razones que tengo para estar jubiloso, elijo demostrar mi gozo y compartirlo con el mundo.