Jueves, Agosto 13, 2015

¡SOY LIBRE, ESPONTÁNEO E ILIMITADO!

Con cada amanecer, siento una anticipación gozosa por el día ante mí. La naturaleza despierta a medida que el rocío se evapora. Las ciudades cobran vida según las personas se preparan para ir al trabajo. Aunque las mismas cosas parecen suceder cada día, no hay dos días exactamente iguales. Cada momento de la vida es espontáneo y único.

Siento que la energía del Espíritu fluye en mí. ¡Soy la vida de Dios: espontánea, ilimitada y libre! Oro con profunda gratitud por la bendición de poder vivir este día. Permanezco vinculado con Dios haciendo pausas frecuentes de oración. Estoy atento a la guía tierna y sabia del Espíritu y la sigo con gozo. ¡Me atrevo a ser espontáneo, gozoso y único!

Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.—2 Corintios 3:17