Febrero, 2017

Viaje
ESTOY EN UN VIAJE DE EVOLUCIÓN ESPIRITUAL.
La vida no viene con instrucciones ni con mapas, así que es probable que cometa errores. Sin embargo, la gracia de Dios me asegura que cuento con el favor divino en toda circunstancia. Aprendo y crezco espiritualmente a medida que avanzo con fe.
Cuando cometo errores, los reconozco y se los entrego a Dios —junto con cualquier sentimiento de culpa o vergüenza— y continúo en mi jornada evolutiva.
Cada día es en sí un viaje. Si cometo errores, determino apartarme de la penitencia y acoger el perdón por medio de la gracia de Dios. No importa lo que suceda o las decisiones que tome, siempre puedo comenzar de nuevo, sano y completo en el amor incondicional de Dios.
Aunque he caído, habré de levantarme; aunque ahora viva yo en tinieblas, el Señor es mi luz.—Miqueas 7:8