Enero, 2017

AL CRECER EN COMPRENSIÓN, SOY RECEPTIVO PARA RECIBIR LAS BENDICIONES DE DIOS.
Cuando una planta florece, toma la calidez de la luz del sol, el oxígeno y el sustento del agua. Poco a poco, los pétalos se abren, revelando la plenitud de la flor. Yo soy como una flor. Crezco espiritualmente gracias a las bendiciones disponibles para mí por haber sido creado de manera divina.
Para fomentar mi crecimiento espiritual, establezco prioridades dedicando tiempo y energía a Dios. Utilizo libros que me enseñen verdades espirituales. Pongo en acción dichas verdades en mi vida por medio de mis pensamientos, palabras y hechos.
Creo prácticas diarias que apoyan mi búsqueda continua de Dios. Al crecer espiritualmente y permitir más luz de Dios en mi vida, mi verdadero ser es revelado plenamente.
Fortalecidos con todo poder, conforme al dominio de su gloria.—Colosenses 1:11