Domingo, Septiembre 21, 2014

VEO EL CRISTO EN TI.

De vez en cuando, quizás juzgue a otra persona según sus acciones. Mas la condenación no nos ayuda a despertar la Verdad de nuestra naturaleza divina. Cada uno de nosotros ha buscado en vano satisfacción en el mundo. Pero lo que verdadera y profundamente anhelamos es la satisfacción que sólo el Espíritu nos puede dar. Buscamos vincularnos con la Fuente de la felicidad y el gozo verdaderos. La mejor manera de ayudar a una persona es reconociendo su divinidad —ver el Cristo en ella.

Nuestra inquietud con el mundo termina cuando despertamos a la Verdad de que somos seres sagrados. Dejo ir el juicio y veo la Verdad en mí y en los demás. El Cristo está en todos nosotros y lo reconozco con amor.

Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.—Salmo 17:15