Domingo, Octubre 19, 2014

DIOS ES LA VIDA DE MI CUERPO, LA SABIDURÍA DE MI MENTE Y EL GOZO DE MI CORAZÓN.

Darme cuenta de la presencia de Dios en mi mente, cuerpo y en mis experiencias no siempre es fácil. Tal vez perciba a Dios como una fuerza vasta y poderosa en el universo externo, mas Dios también mora en mí.

Al observar las complejidades del cuerpo humano y su milagroso poder sanador, aprecio la vida de Dios en expresión. Al ser testigo de la sabiduría de la mente humana, me maravillo por la expresión de la Mente Divina. Al experimentar la capacidad del corazón para amar y comprender, soy inspirado por la bondad de Dios. Hemos sido creados de la misma sustancia de Dios, y no hay reto imposible para nosotros al permanecer unidos a Dios.

Porque en él vivimos, nos movemos y somos. —Hechos 17:28