Domingo, Noviembre 23, 2014

UTILIZO EL DON DE LA VOLUNTAD PARA PONER EN ACCIÓN LAS IDEAS DIVINAS EN EL MUNDO.

Gracias a la fuerza que me brinda el don divino de la voluntad puedo lograr mi propósito en el mundo. Cuando me alineo con el poder de Dios, nada es imposible para mí.

A tono con la voluntad divina, puedo elegir cabalmente y crear la vida que deseo. Utilizo este poder para tomar decisiones saludables, elegir pensamientos positivos y enfocar mi atención en las metas que quiero alcanzar. Mis decisiones contribuyen a que yo sea la mejor persona posible. ¡Mi voluntad y la voluntad de Dios son una! En oración y meditación, acojo las ideas divinas de paz, reconciliación, perdón y amor. Elijo ponerlas en acción para el bienestar de todos y así expresar el Espíritu en el mundo.

Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? —Romanos 8:31