Domingo, Julio 5, 2015

SOY SANO, FUERTE Y ESTOY LLENO DE VITALIDAD.

La naturaleza en su esplendor veraniego me invita a descansar y a rejuvenecerme. Veo cómo los perros y los gatos disfrutan de la luz del sol. Me deleíto con el aroma de las flores que esparce una suave brisa. Y el atardecer del día me ofrece un hermoso momento para la reflexión.

Sigo el ejemplo de la naturaleza y tomo tiempo para descansar y rejuvenecerme. Busco un lugar tranquilo para conectarme con Dios en meditación —quizás me siente sobre una roca cerca del agua, en el banco de un parque o en mi jardín. Respiro el aire fresco y dejo ir cualquier preocupación. Permanezco receptivo a nuevas perspectivas. Me visualizo sano, fuerte y lleno de vitalidad. Consciente de mantener el equilibrio en mi vida, me comprometo a descansar y ¡soy rejuvenecido!

Ustedes han nacido de nuevo.—1 Pedro 1:23