Domingo, Agosto 10, 2014

ESTOY LLENO DE FE Y SOY POSITIVO AL RECIBIR EL DÍA.

Tengo fe en el poder y la presencia de Dios; es la roca de mi vida. Si alguna vez me siento perdido o confundido, la fe me asegura que no estoy solo. Tengo la esperanza de que un día mejor vendrá.

Medito acerca de las cualidades divinas disponibles por medio de Dios en mí. Tengo sabiduría y comprensión, creatividad y poder, una voluntad fuerte y un corazón amoroso. Dejo ir la duda y el desánimo, y confío en mi fe. Al hacerlo, me lleno de valor y energía. Dios y yo somos uno, y todo lo que pudiera necesitar ya es mío.

Las bendiciones que recibo al vivir con fe son inmensurables: paz, esperanza y amor, así como también salud y abundancia. ¡Los gozos son ilimitados!