Martes, Agosto 18, 2015

ACTÚO SEGÚN LA GUÍA DE DIOS.

En Proverbios leemos: “El corazón del hombre pondera su camino, pero el Señor le corrige el rumbo”. He experimentado esto muchas veces. Hago planes y una corazonada me guía en otra dirección.

Tengo fe para ir adonde mi intuición me guía. Mantengo esta actitud aun cuando las cosas no parecen ir como lo esperaba y sienta confusión, ira o temor.

En momentos de duda, pongo mi mano sobre mi corazón, aquieto mi mente y siento la presencia de Dios en mí. El Espíritu toma mi mano y dirige mis pasos. Me entrego completamente y sigo el camino de Dios. Cada uno de mis pasos me acerca más a la Luz. A la larga, mi mente es iluminada. Veo claramente lo que Dios desea para mí.

El Señor afianza los pasos del ser humano … el Señor sostiene su mano.—Salmo 37:23-24